viernes, 8 de mayo de 2009

Una historia increíble


En el mes de agosto de 2001, Moshe (nombre ficticio), un exitoso empresario de Nueva York, viajó por negocios a Israel.

El jueves 9, entre una reunión y otra, el empresario aprovechó para comer algo en una pizzería de una esquina, en el centro de Jerusalem.

El lugar estaba llenísimo. Moshe se dió cuenta que iba a tener que esperar mucho en una gran fila, si quería comer algo, pero realmente no tenía tanto tiempo. Indeciso e impaciente, se acercó al mostrador esperando un milagro. Viendo la angustia del extranjero, un israelí le ofreció pasar antes que él. Muy agradecido, Moshe aceptó. Hizo su pedido, comió rápidamente y se dirigió a su próxima reunión.


En menos de 2 minutos después de haber salido, oyó un barullo terrible. Asustado, le preguntó a un muchacho que venía por el mismo camino que él, que había pasado. Le dijo que un hombre bomba había detonado una bomba en la pizzería Sbarros.

Moshe se puso blanco.

Por apenas 2 minutos, habia escapado del atentado. Inmediatamente se acordó del israelí que le ofreció su lugar en la fila.

Seguramente todavía estaba en la pizzería. Aquel hombre había salvado su vida y ahora podría estar muerto.

Asustado, corrió para el local del atentado para ver si aquel hombre necesitaba ayuda. Pero encontró un caos total.


La Jihad Islámica había colocado muchos clavos en la bomba para aumentar su poder destructivo. Además del terrorista de 23 años, otras 18 personas murieron, entre ellas 6 chicos. Otras 90 estaban heridas, algunas gravemente. Las sillas de la pizzería estaban desparramadas por la calle, las personas gritaban y lloraban y algunas trataban de ayudar.

Policías y voluntarios socorrían a todos los que estaban ensangrentados, heridos y muertos por la calle. Una mujer con su bebé lleno de sangre gritaba pidiendo ayuda.

Un dispositivo adicional ya estaba siendo desarmado por el ejército..


Moshe busco a su salvador entre los ruidos de las sirenas, pero no consiguió encontrarlo. Decidió que intentaría por todos los medios saber lo que ocurrió con su salvador. Estaba vivo gracias a él y necesitaba saber si estaba vivo o no, para ayudarlo y sobre todo, agradecerle por su vida. Su gratitud hizo que se olvidara de la reunión que tenía. Comenzó a recorrer los hospitales, y finalmente lo encontró herido pero fuera de peligro. Conversó con el hijo de este israelí que ya estaba al lado de su padre y le contó lo que había ocurrido. Le dijo que le debía su vida, por eso podían contar con él para cualquier ayuda que necesitasen. Le dejó su tarjeta personal e insistió para que le avisaran en caso de que precisaran algo.


Un mes después, Moshe recibe una llamada de este muchacho en Nueva York, diciendo que su padre necesitaba una operación de emergencia y según el médico, el mejor hospital para ese tipo de cirugía estaba en Boston. Moshe no se lo pensó 2 veces y organizó todo para poder operarlo en pocos días. Además, insistió en ir a recibirlo y acompañarlo hasta Boston personalmente.


Tal vez otra persona no hubiese hecho tanto, pero Moshe se sentía en la obligación de devolver el gran favor.


Ese martes por la mañana, Moshe dejo de ir a trabajar para viajar a Boston y recibir a su amigo. Por lo tanto........ese día a las 9 hrs de la mañana del 11 de septiembre de 2001, no estuvo en su oficina del piso 101 de las torres gemelas...


(relatado por el Rabino Issocher Frand)


"La retribución de un favor no solicitado, es una de las actictudes que más engrandecen al ser humano"(traducido)

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Ya estamos a viernes, qué ganitas de descansar...no os imagináis lo que necesito tumbarme "a la bartola" y vaguear.Que tengáis un feliz finde!

8 comentarios:

Lilith dijo...

Increíble... se me han puesto los vellos de punta. Gracias por iluminar el día que empezaba tan negativamente con este rayo de luz (acabo de hacer una entrada un poco pesimista). Perdón tb por no hacer el meme... no he estado muy fina (en la misma entrada lo comento) Buen finde y Besitos violetas. Lilith

http://lahuelladelilith.blogspot.com/

Galia dijo...

madre mia! como me ha dejado este relato.
me encanta entrar en tu blog y ver estos post de reflexiones.

un besazo muy grande

Dulce dijo...

Vaya historia. Se me han puesto los pelos de punta mientras la leía. Ese hombre le salvó la vida dos veces. Como para no estar agradecido.

Buen fin de semana.

Valo dijo...

hola chiquilla, como va todo, espeor que puedas descansar muy alegremente éste finde, te mando un besazo!! otra vez yo del otro lado del charco!!

Nieves dijo...

Es una historia increible y preciosa, saludos.
masquemaquillaje2009.blogspot.com

FabiChan dijo...

Pués.. que decir.. es realmente linda y siempre que entro a tu blog y leo esas cosas, me convenzo que tengo que seguir actuando de "buena forma" a pesar de las cosas que pasan, asi sean malas para mí directamente. Hoy, este relato me llegó en el momento preciso. Gracias.. de veras.

Que tengas buen fin de semana ^^

Lupita dijo...

¿Es real esta historia?
Si es así es realmente increible. Si no lo es da igual... también cuenta mucho ¿verdad?
Saludos Campanilla...

Fira dijo...

Ufff.... los pelillos como escarpias... siempre se me saltan las lagrimillas con las historias que pones en el blog... ainss...

Un beso! :)