martes, 14 de abril de 2009

Las cosas no son siempre lo que parecen


Una muchacha estaba aguardando su vuelo en una sala de espera de un gran aeropuerto.
Como debía esperar por muchas horas, decidió comprar un libro para matar el tiempo. También compró un paquete de galletas.
Se sentó en un asiento en la sala VIP del aeropuerto para poder descansar y leer en paz.

Al lado del asiento donde estaba la bolsa de galletas se sentó un hombre que abrió una revista y comenzó a leer. Cuando ella tomó la primera galleta, el hombre también tomó una.
Ella se sintió indignada, pero no dijo nada. Apenas pensó: "pero, que descarado, si yo estuviese mas dispuesta la daría un golpe en el ojo para que nunca mas se le olvide".
Cada vez que ella tomaba una galleta, el hombre también tomaba una. Aquello la dejaba tan indignada que no conseguía reaccionar.
Cuando quedaba apenas una galleta, pensó: "ah... que será lo que este abusador va a hacer ahora?".
Entonces el hombre dividió la ultima galleta por la mitad, dejando la otra mitad para ella.
Ah!! aquello era demasiado! se puso a bufar de la rabia!
Entonces cerró su libro y sus cosas y se dirigió al sitio de embarque.
Cuando se sentó, confortablemente, en su asiento, ya en el interior del avión, miró dentro de la bolsa y para su sorpresa su paquete de galletas estaba allí... todavía intacto, cerradito!! Sintió tanta vergüenza.

Sólo entonces percibió lo equivocada que estaba, había olvidado que sus galletas estaban guardadas dentro de su bolsa!! El hombre había compartido sus galletas sin sentirse indignado, nervioso, consternado o alterado, mientras ella quedo muy trastornada, pensando que estaba compartiendo las de ella con él. Y ya no había mas tiempo para explicaciones... ni para pedir disculpas.

13 comentarios:

Lupita dijo...

Ay, si es que a veces nos dejamos llevar por las emociones sin pararnos a reflexionar mínimamente...

Pam dijo...

ufff que corte no?valla situacion,

Fira dijo...

Precioso relato... a lo que llega el sentido de la "propiedad" humana... así va el mundo...

Galia dijo...

otra bonita historia y una foto con unas galletas mas que deliciosasssss... me han entrado ganas de hacer unas cuantas...

besos

te hemos dejado un Meme-Sorteo en nuestro blog de premios

Pam dijo...

tienes una cosilla en mi blog,

Lilith dijo...

Siempre me gustó esta historia... tiene mucha razón... todos y todas hemos cometido ese error más de una vez y la verdad es que después te avergüenzas muchísimo. Me encanta tu blog!!! Besitos

http://lahuelladelilith.blogspot.com/

Nieves dijo...

Preciosa historia, que nos hace reflexionar, saludos.
masquemaquillaje2009.blogspot.com

Tania Domínguez (kuki´s) dijo...

me encanta venircada que puedo a leer tu blog... los textos que siempre encunetro son muy ispiradores... y que bien que haya una perosnita como tú... que lleva un mensaje positivo y muy bonito todos los días besos preciosa..!*

Beatrizl10 dijo...

Ha sido un texto muy revelador, sin duda. A veces hay que reflexionar sobre nuestras actitudes egoistas...
Un abrazo grande.

Casiopea dijo...

Hola preciosidad!!

Me ha encantado esta entrada (como todas las que haces, vaya). Vengo a decirte que te he dejado unas cositas en el blog y tambiéna decirte que ya estoy de vuelta por la bloggesfera. ¡Por fin!

Un beso enorme

Casiopea

La Gata Coqueta dijo...

Buenisimo!!!!!!!!!!!!

Es una historia genial y que da mucho en que pensar.

Lo rimero yo soy esa persona, que reacionó de inmediato y muy pocas veces espero a ver que pasa y claro luego tengo que usar el ingenio y a veces no lo puedo areglar del todo, sólo a medias.

Madre que vergüenza senti al terminar de leerlo, parecia que me había sucedido a mi.

Feliz semana ni niña y sigue sacandome los colores, pero sólo un poquito.

Un abrazo.

El Tercer Chimpancé dijo...

En verdad pensé que las galletas eran de ella. Trataba de pensar en un final cuando leía. Sin embargo, el verdadero final no me lo imaginé.
Buena historia. Pueda ser que hayan estado ricas las galletas de quien estaba sentado junto a ti.
Un abrazo

FabiChan dijo...

Que preciosa historia.. de verdad me encantó. Hay veces suelo ser egoísta y no me doy cuenta que eso puede hacer daño a los demás =(..

Saludos ^^