martes, 17 de febrero de 2009

Toca madera...


  • Tocar madera
Su origen se ubica en los árboles de roble con los indios norteamericanos hace unos 4.000 años, y más tarde con los griegos. Ambas culturas, al observar que el roble era alcanzado frecuentemente por el rayo, pensaron que era la morada del dios de los cielos, según los indios, y de Zeus, según los antiguos griegos.

En Europa, durante la Edad Media, los eruditos cristianos aseguraban que la superstición de tocar madera se originó en el siglo I, y procedía de la crucifixión de Cristo en una cruz de madera. Tocar madera en señal de esperanza era un sinónimo de la plegaria de súplica.

Otras culturas reverenciaban diferentes tipos de árbol, a los que dirigían plegarias. También se creía que los malos espíritus, celosos de las buena noticias, se ahuyentaban con los sonidos fuertes, como el de golpear tres veces una madera.

En Holanda se adhirieron a la superstición de tocar madera, sin importar el tipo; lo que importaba era que la madera estuviera sin barnizar, sin pintar, sin tallar y sin ornamentación.

  • Espejo roto

Una de las supersticiones más extendidas es la de un espejo roto, el cual trae siete años de mala suerte. Sin embargo, esta creencia tiene su origen mucho antes de que existieran los espejos de vidrio. De hecho, los antiguos egipcios, los hebreos y los griegos, utilizaban espejos hechos de metales como el bronce, el latón, la plata y el oro pulimentados, y por lo tanto, irrompibles.

En el siglo VI a.C., los griegos practicaban la catoptromancia, un método de adivinación basada en los espejos en la que utilizaban cuencos de cristal o de cerámica llenos de agua. Estos se suponían que revelaba el futuro de cualquier persona que reflejara su imagen en la superficie de agua. Estas imágenes eran leídas por un vidente, pero si uno de estos espejos se caía y se rompía, se interpretaba que la persona que sostenía el cuenco no tenía futuro (o sea, que la muerte acechaba) o que su futuro le reservaba acontecimientos catastróficos y que los dioses querían evitar a esa persona una visión capaz de trastornarla profundamente.

Los romanos adoptaron esta superstición en el siglo I y le añadieron un nuevo significado que es a su vez nuestro significado actual. Sostenían que la salud de una persona cambiaba en ciclos de siete años, y puesto que los espejos reflejaban la apariencia de una persona y su salud, un espejo roto anunciaba siete años de mala salud e infortunios.

La superstición adquirió una aplicación práctica y económica en el siglo XV. Los primeros espejos de cristal con el dorso revestido de plata, desde luego rompibles, se fabricaban en Venecia. Al ser muy costosos, se trataban con mucho cuidado, y a los sirvientes que limpiaban los espejos de las casas se les advertía que romper uno de estos equivalía a siete años de un destino peor que la muerte.

Este uso efectivo de la superstición sirvió para intensificar la creencia en la mala suerte acarreada por la ruptura de un espejo, a lo largo de generaciones de europeos. Cuando, a mediados del siglo XVII, empezaron a fabricarse en Inglaterra y en Francia espejos baratos, la superstición del espejo roto estaba ya extendida y firmemente arraigada en la tradición.

  • ¡Salud!

Cuando una persona estornuda, tenemos la costumbre de decir “¡Salud!”. Esta práctica proviene de los primeros cristianos, quienes creían que cuando alguien estornudaba podría llegar a lanzar su alma al mundo. Por esto se pensaba que para ayudar a mantener el alma se ofrecía una bendición, por lo que se afirmaba que “Dios le bendiga”. Cuando llegó la plaga de la Peste Negra alrededor de 1348, el estornudo se convirtió en un signo de enfermedad e infección, por lo que la persona podría llegar a morir, y se reemplazo la anterior bendición por un pedido de salud.


8 comentarios:

Jimena dijo...

Hola mi Campanilla!
¿qué tal estas? Yo con lo de tocar madera tengo un problema, cada tres por cuatro estoy mirando donde hay madera para tocar. Es más una mania que otra cosa
Desde luego te lo curras un monton.
Besos

Nana dijo...

¡Qué curioso el mundo de la supertición!
Yo, con el tema de los espejos, pués como que no soy superticiosa pero con los gatos negros....¡NI TE CUENTO!. que le vamos a hacer, mi marido se rie de mí, pero eso no se puede evitar.
Como siempre un relato muy interesante.
Besitos
NANA

Nieves dijo...

Que monton de cosas interesantes se aprenden en tu blog, saludos.
masquemaquillaje2009.blogspot.com

fedrilla dijo...

me encantan estas curiosidades.
Un aplauso para ti
y un beso muy muy grande de mi parte

El Tercer Chimpancé dijo...

Je jeje. Vsisita el blog de un amigo: www.panchuko.blogspot.com, ahí hay algo más que aprender.
Saludos

caramelosdementa dijo...

Que currado! Muy curioso... yo solo huyo de los gatos, pero no solo de los negros sino de todos en general...

Nieves dijo...

Ya he hecho el meme al que me habias nominado, cuando puedas te pasas por mi blog y lo ves, saludos.
masquemaquillaje2009.blogspot.com

DeBea dijo...

Perdona Campanilla por no pasarme a menudo por aqui! y eso que me encanta tu blog porque es super entretenido e interesante! no tengo tiempo ni para hacer creaciones nuevas :( ahora mismo estoy recogiendo todos los premios que tengo atrasados y varios tuyos...muchas gracias otra vez! un besito muy fuerte

P.D:me encantan las curiosidades que pones siempre..yo soy la de toca madera!!!