martes, 16 de diciembre de 2008

Despedida


Le estaba resultando muy difícil. Se miraban a los ojos con cierta turbación. Todo hubiera sido más fácil si él hubiera dicho algo, tan sólo algo que la retuviera para siempre.Serían los últimos minutos junto a él.
Se escuchaba a lo lejos el sonido del tren que se iba acercando, ¡Cómo rechinaban las vías!
Era una estación un tanto fría, pero era normal allí prácticamente no vivía nadie, era un pueblo apartado, un tanto misterioso y encantador a la vez. Sentía frío, un frío inmenso. Pero la temperatura era agradable sin embargo. La sangre se le agolpaba en las sienes.
Sólo faltaban unos minutos.
¿Por qué el destino había querido que aquello sucediera otra vez? No podía soportar aquel silencio ensordecedor. Sentía tanto...y apenas podía pronunciar palabra sin que las lágrimas asomaran a sus ojos.
Él ya no la miraba, tenía la mirada perdida.¿Qué sentiría? La había amado mucho durante los últimos 100 años pero finalmente se había decidido.
Finalmente el tren paró a sus pies.
Hacía tan poco tiempo que le había dicho "te quiero" y sin embargo le parecía una eternidad.
Sabía lo que le esperaba, seguir vagando, como toda su vida, de parada en parada, amando y dejando de ser amada, pero nunca se quedaba en ninguna parte.
Se decidió a subir al tren, puso un pie en el primer escalón y agarrada a la barandilla miró hacia atrás. Allí estaba, a punto de esbozar una sonrisa.
Era de esperar, ya le había ocurrido otras veces, toda su vida.
Por fin tuvo el valor y subió al tren de una vez.
Escogió un asiento y se asomó por la ventana.
Le miró por última vez, y lo vió claro, una gran sonrisa iluminaba su cara.
Era comprensible, nadie podría nunca amar por mucho tiempo a la Tristeza.

2 comentarios:

fedrilla dijo...

holaaaa como ves sigo tu blog y me encanta lo que escribes
Pero te deje varios comentarios en tus otras entradas y no aparecen
acaso los quitaste o nunca te llegaron? dimelo para solucionarlo
besitos

Campanilla dijo...

muchas gracias fedrilla...;D me alegra que te guste
que ilu me hace!